Para acceder a la amplia oferta musical de Spotify, al usuario no le queda más remedio que colgarse del brazo de fabricantes de hardware ajenos al célebre servicio de música en streaming como Google, Amazon o Apple.
Que Spotify decidiera asumir la fabricación de altavoces inteligentes (o de cualquier otro dispositivo de hardware) sería un paso perfectamente lógico para la empresa sueca. Y parece que la producción de hardware forma efectivamente parte de los planes de Spotify.






